El ‘pie de trinchera’ arruina un intento de récord trail


    Completar el trail de Los Apalaches, que recorre más de 3.500 kilómetros desde Maine hasta Georgia (Estados Unidos), suele tomarle al típico senderista entre cinco y siete meses. El 24 de julio, Amy Sproston, de 48 años, empezó su conquista para terminarlo en menos de 50 días.

    Su meta era establecer el tiempo más rápido conocido de un corredor autosuficiente y batir la actual plusmarca de 54 días de Heather Anderson. Comenzó en Springer Mountain en Georgia, y el objetivo era moverse unas 16 horas diarias con un media de 72 kilómetros diarios por los senderos portando entre 7 y 9 kilogramos con las cosas esenciales (comida, agua y una tiende campaña).

    El pie de trinchera

    Sproston iba por buen camino hasta que el terreno húmedo e inundado se convirtió en un reto imprevisto: el pie de trinchera o pie de inmersión.

    Este problema surge cuando el pie de una persona está húmedo durante demasiado tiempo. El pie de trinchera causa pesadez, hormigueo, entumecimiento y, si no se trata, puede provocar daño permanente a los nervios o pérdida de tejido. Se calcula que durante la Primera Guerra Mundial el pie de trinchera mató a casi 80.000 soldados estadounidenses y británicos.

    Los calcetines no se secaban, así que terminas con el pie húmedo todo el día todos los días. Tienes que intentar secarlos por la noche pero sigue día tras día”, explicó Sproston.

    Fue alternado cuatro pares de calcetines Injinji y los Hoka Speedgoats (recomendados para largas caminatas en terreno húmedo. En Hot Springs (Norte de California), Sproston se colocó un calzado Altra Olympus que nunca había probado antes. Pensó que este nuevo calzado proporcionaría un espacio nuevo para su pie hinchado, pero Sproston reconoce que todavía sentía un dolor intenso.

    En una publicación en Instagram que tituló “Actualización 1: el pie de Amy ha sido aniquilado”, Sproston escribió: “Lo que puedo decir… es que ha sido una semana húmeda en el sur y mi plan para cuidar los pies no estaba preparado para mantenerlos secos. El pie de trinchera y múltiples ampollas han añadido hinchazón a un problema adicional en los pies que llamaré metatarsalagia. Por la noche, es como si en uno de cada cinco pasos sintiera miles de pequeñas dagas, especialmente concentradas en las ‘bolas’ de mi pie”.

    Después de descansar y consultar con su fisioterapeuta, Sproston decidió parar su intento de récord el 31 de julio en Erwin. Incluso con sus problemas en los pies, durante ocho días había recorrido 553 kilómetros, de lo que 32 no había registrado su podómero.

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    “Todavía puedo caminar con humedad. Básicamente, destruí mis pies en mi corta aventura ahí fuera“, señaló Sproston, que estaba llevando a cabo el intento para recaudar dinero para la organización Free to Run.

    Desde el año 2016 Sproston ha sido embajadora de Free To Run, cuya misión es usar los deportes de aventura y actividades al aire libre para animar a las mujeres y chicas a vivir en áreas con conflictos como Irak y Afganistán.

    “Es importante para las mujeres formar parte de grandes aventuras y alentar y motivar a las mujeres porque también pueden asumir grandes retos, y si son al aire libre son para todas”, apuntó Sproston, quien vivió en Jordaina durante los últimos tres años trabajando para Mercy Corps, una organización no gubernamental internacional.

    amy sproston posa durante su intento de récord en los apalaches

    Cortesía de Amy Sproston

    Sproston, una corredora con patrocinadores y en competiciones durante mucho tiempo, ha completado 80 ultramaratones. Ganó en 2012 el Mundial 100K IAU y fue segunda en el año 2016 en la Western States Endurance Run, lo que suponí ala cuarta vez que acababa en el top-10 en esta prueba. También se ha preparó para la prueba autosuficiente del Jordan Trail, cuando completó 643 kilómetros en únicamente 8 días. Pero su meta de completar Los Apalaches en un tiempo récord quizás era uno de su más ambiciosos y significativos retos.

    “Estos trails singnifican algo para mí”, aseguró Sproston, quien empezó las carreras de montaña con el club Virginia Happy Trails Running cuando vivió en Washington D. C. desde el año 2004 hasta el 2009. “Quería tomarme un descanso del trabajo, perderme y pensar en el ‘túnel verde’ durante un tiempo”, argumentó.

    La carrera de Los Apalaches se apoda ‘el túnel verde’ por su destacada cobertura de árboles. “Tiene un desnivel positivo y negativo equivalente a subir el monte Everest desde el nivel del mar y volver 16 veces“, según la organización Appalachian Trail Conservancy. Solo uno de cada cuatro logra terminar el trail, lo que supone que aproximadamente 20.000 veces se ha completado.

    Aunque el intento de Sproston no tuvo éxito, está pensando en un segundo la próxima primavera. No hace falta decir que hará algunas cosas de manera diferente en su segundo asalto. “El cuidado de los pies es realmente importante para estos trails largos, así que tengo que planear cómo arreglar los problemas que van a llegar, especialmente con los pies húmedos. Eso puede suponer ir más despacio y tomarme un tiempo para secarme los pies”, avanzó Sproston. “Con el pie de trinchera hay un momento en que es difícil recuperarse… Había llegado demasiado lejos para solucionarlo cuando por fin me paré”, reconoció.

    los pies de amy sproston con pie de trinchera durante su trail en los apalaches

    Cortesía de Amy Sproston

    ¿Cómo evitar el pie de trinchera y otros problemas?

    Para aquellos que se plantean recorrer 3.500 kilómetros en 50 días en Los Apalaches hay un par de trucos para mantener el pie lejos de los peligros.

    Lo primero, asegura de que tienes un calzado apropiado y ajustado para correr. Si eres un habitual de la montaña, piensa en invertir en calzado de trail.

    Si sientes que el pie está seco, emplea un hidratante como la crema para pies Neutrogena en tu rutina diaria. La doctora Stephanie Marlatt Droege, podóloga en La Porte (Estados Unidos), sugiere emplearla inmediatamente después del baño. “Aplicar crema hidratante en ese momento ayudará a retener parte del agua de la ducha”, explica.

    Si las ampollas son tu némesis, la doctora Lowell Weil, podóloga en Des Plaines (Estados Unidos), recomienda usar una crema hidratante o lubricante para la piel, como vaselina o Bodyglide, en el exterior del calcetín para eliminar la fricción. Y hablando de calcetines, los impermeables pueden ser un salvavidas, especialmente si sabes que te encontrarás con terrenos húmedos o cruces de ríos.

    Por último, sigue el consejo de Sproston y prueba a ser lo más proactivo posible: “Atención al cuidado de los pies teniendo un plan de antemano y pensando en todos los problemas potenciales y la manera de mantener bien los pies, porque es un largo camino y los pies tienen están unidos a ti durante todo el viaje“, aconsejó.

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